Ricitos de oro y la vida extraña.

Para ponerlos en contexto de la posible vida en otros lugares del Universo, quiero contarles la siguiente metáfora: en un soleado día campestre, Ricitos de oro se dirige hacia la casa de su abuela que se encuentra enferma. Sin mucha prisa se desvía del camino para jugar por los alrededores y pierde la noción del tiempo. Consiente que el bosque es peligroso en la tarde, porque los depredadores buscan presas para su festín, decide buscar refugio urgentemente. No muy lejos encuentra una pequeña casa. Al ingresar se encuentra con las fotos de sus dueños: Una familia de ositos. Sin encontrar a quien pedir permiso y con su estomago crujiendo del hambre piensa en buscar que comer. Ingresa a la cocina y siente un delicioso olor a sopa recién preparada. Mira en la mesa y encuentra tres platos de una magnifica sopa de letras. Toma el plato más grande, el de papa oso, y al llevar la sopa a su boca siente que su lengua arde del dolor a causa de la quemadura. Prueba la sopa del plato más pequeño, el del bebe osito, y ahora la encuentra demasiado fría. Finalmente intenta con la del plato de tamaño intermedio, el de mamá osa, y la temperatura es perfecta*. Se la termina toda. El final de la historia es conocido…

La zona de Ricitos de oro.

Lo importante en este relato es que ricitos de oro, una vez adulta, decide convertirse en astrofísica y dedicar su existencia a explorar la vida en otros planetas. Logra convencer a otros científicos, basada en la experiencia en la casa de los ositos, que para que exista vida en un planeta específico, éste debe encontrarse a una distancia adecuada de su estrella (el plato de mamá osa). Si dicho planeta esta muy cerca de la estrella, tal como sucedió con el plato de papá oso, la temperatura será demasiado alta para permitir una atmósfera adecuada, y no existe la posibilidad de agua liquida en la superficie. Si el planeta está demasiado lejos de su estrella, el plato del osito, la temperatura es tan baja que el planeta solo puede contener agua congelada, y un clima gélido. Desde aquel momento, y aquí termina la  metáfora,  los astrofísicos denominan “zona de Ricitos de oro”, ó zona habitable, a la franja de espacio dentro de la cual debe encontrarse un planeta para tener una temperatura adecuada y permitir la presencia de agua en estado líquido.

La astrobiología es una disciplina científica en la cual confluyen la química, la biología, la geología y la astronomía (física), cuyo fin primordial es buscar posibles escenarios cósmicos que puedan albergar vida, es decir planetas habitables fuera de los limites impuestos por nuestro sistema solar. En efecto, los astrobiólogos creen que las sustancias químicas básicas con las que se construye la vida (aminoácidos) se encuentran en muchas partes, y en consecuencia, sería muy extraño que solo la tierra presente vida en el Universo. Este hecho en conjunto con la zona de Ricitos de oro hace que la búsqueda sea lenta y difícil, pero no imposible.

¿Qué tipo de vida esperan encontrar los astrobiólogos? Ellos están seguros que en principio la búsqueda no trata de descubrir vida inteligente, ni mucho menos escuálidos humanoides con grandes cabezas y ojos saltones. Lo esperado es vida no compleja en base de carbono, que según nuestros conocimientos es el mejor de los elementos químicos para formar una casi infinita cantidad de moléculas complejas, estables y que pueden almacenar gran cantidad de información, características que son necesarias para la existencia de la vida en el único lugar en el Universo en donde estamos absolutamente seguros de encontrarla: la tierra.

Vida extraña y la exploración espacial.

La visión de quienes exploran el espacio es muy amplia. Se basan en la gran variedad de vida que existe en la tierra. En el mundo de los seres microscópicos existen organismos que pueden adaptarse a los ambientes más inhóspitos posibles. Estos seres se denominan extremófilos por vivir en lugares extremos, por prosperar en ambientes que para los demás seres son letales. No es de extrañar que sean precisamente los microorganismos los pertenecientes a este peculiar grupo de seres vivos. Se conocen microorganismos que soportan la radiación de un reactor nuclear, otros que viven a 100 grados centígrados y alta presión o, por el contrario, a muy bajas temperaturas; también existen algunos que viven en medios con altísimo contenido en sal, y otros cuyo “hogar” presenta una elevada acidez, denominados acidófilos, o “amantes del ácido”.

Según los últimos avances científicos y gracias a los nuevos telescopios como el Gran Telescopio Canarias, y el  Very Large Telescope (ubicado en Chile), además  del lanzamiento de las sondas Cassini, Huygens, y recientemente las sondas francesa COROT y la estadounidense Kepler (enviada en 2009) se ha logrado delimitar una zona, todavía dentro de nuestra galaxia, desde 400 años luz hasta los sorprendentes 6000 años luz (por Kepler). Solo en esta pequeña región de Universo existen, hasta el momento (febrero 2011), 1235 planetas candidatos a girar en torno a una estrella; de estos, se espera que al menos unos 10 sean rocosos y con tamaño similar a la tierra, orbitando estrellas parecidas a nuestro sol. Quizá alguno de ellos tenga lo necesario para la vida, se encuentre en la zona de ricitos de oro, y si ha tenido el tiempo adecuado incluso contenga vida similar a la de nuestros extremófilos o nuestras bacterias. Ya veremos que nos dice el futuro…

* Con el fin de mostrar lo que sucede en la realidad, se ha alterado el orden de enfriamiento para los platos de sopa en la historia original. Ricitos de oro es un personaje ficticio tomado del relato de Ricitos de oro y los tres osos, atribuido a los hermanos Grimm. Todos los demás datos del artículo son ciertos.

Alexis Hidrobo

Fuentes:

  • http://kepler.nasa.gov/news/mmu/
  • Revista National Geographic. Edición Diciembre de 2009.
  • Las orejas de Saturno y otras crónicas de la ciencia. Sergio de Régules. Editorial Paidós. México. D.F. Primera Edición. 2003.
  • López-Archilla. A. I. 2005. Riotinto: un universo de mundos microbianos. Ecosistemas 14 (2).
Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedin

Trackbacks/Pingbacks

  1. La Vida en el Universo | Hablando de Ciencia | Artículos - julio 13, 2012

    [...] la fracción de esos planetas que orbitan en la zona de habitabilidad de su estrella (o zona “ricitos de oro”), la fracción de esos planetas que a su vez poseen vida, vida inteligente… y así sucesivamente [...]

  2. Bitacoras.com - diciembre 1, 2011

    Información Bitacoras.com...

    Valora en Bitacoras.com: Para ponerlos en contexto de la posible vida en otros lugares del Universo, quiero contarles la siguiente metáfora: en un soleado día campestre, Ricitos de oro se dirige hacia la casa de su abuela que se encuentra enferma. Si.....

Deja un comentario

Uso de cookies

Hablando de Ciencia usa cookies para la gestión de usuarios y para mejorar su experiencia. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies