Sobre los perros

Los perros (Canis lupus familiaris) son mamíferos carnívoros domésticos de la familia de los cánidos. Esta familia incluye entre otros a los zorros, coyotes y lobos. Como es conocido, es de este último animal del que procede el perro. Más concretamente de la especie del lobo gris. Los restos fósiles y diversas investigaciones genéticas han determinado que hace aproximadamente unos 100.000 años uno -o unos- de estos lobos grises se acercó más de lo habitual a un grupo de humanos, quizás movido por la necesidad de alimento, quizás por enfermedad, o por curiosidad inusual. Debió recibir cierto feedback o cierta aceptación y decidió volver, una vez, y otra, hasta que fue integrado en la manada de Homo sapiens en un acto hasta la fecha inédito, conviertiéndose en -dicen- la primera mascota de la historia. Todo esto ocurrió en Asia.

Pero estamos hablando de lobos. El perro en sí podemos considerar que formaba parte de comunidades humanas -según las evidencias a día de hoy- desde hace unos 31.000 años. Durante el proceso de domesticación del lobo-perro muchos cambios evolutivos se produjeron para adaptar a este animal a su nuevo entorno. Ciertas características iniciales fueron desapareciendo y otras nuevas iban incorporándose al fenotipo del animal. Los criterios para la supervivencia habían cambiado drásticamente y ahora lo que les hacía mas aptos o menos para sobrevivir eran otras cosas. Por ejemplo, su sistema digestivo cambió y pasaron de ser carnívoros a omnívoros.

Pero existen otras características que los perros adoptaron y que son muy interesantes, algunas propias de cualquier animal domesticado:

  • La carencia de agresividad hacia el hombre. Al convivir con él debían ser pacíficos por lo tanto sólo aquellos que tenían una convivencia constante y pacífica tenían grandes posibilidades de sobrevivir y tener descendencia con las mismas características.
  • La adaptación a la alimentación humana. Modificando su espectro de nutrientes.
  • La adaptación a los nuevos refugios. Haciendo en muchos casos innecesario el pelaje o camuflaje.
  • Adaptación sensorial. Al no depender de la caza y ser en cierto modo carroñeros, sus sentidos perdieron algo de precisión.
  • La empatía con el ser humano, sobre lo que me detendré al final del artículo.

Pero la forma en la que ha evolucionado este animal no es fruto únicamente de una nueva asociación de cierta simbiosis con otra especie. El hombre ha intervenido mucho en ello. Desde siempre hemos tratado de aprovechar lo que ciertos animales nos aportaban para que nos “echasen una mano con nuestras cosas”. De modo que se comenzó a adiestrar a los perros para tareas como:

  • La caza
  • El cuidado de ganado
  • Perros guía (más recientemente)
  • Perros para rescates en alta montaña
  • Perros policía

Cada uno de estos adiestramientos se realizaba generación tras generación. Es decir, los mejores ejemplares de estos animales, los que cumplían mejor su función en el campo para el que se les estaba entrenando, eran luego los que tenían descendencia, transmitiendo sus genes de ‘buen cazador’, ‘buen pastor’, etc… y mejorándolos generación tras generación por este proceso selectivo. Hasta el día de hoy en el que tenemos perros totalmente expertos y eficientes en su “profesión”. Pero la cosa no queda ahí. También se han moldeado (como el que tiene un torno con barro y va dando pequeños roces en cada vuelta para conseguir poco a poco la forma que quiere, pero a nivel genético) a esta especie animal para obtener aspectos físicos determinados: razas concretas por mera estética. De ahí que hoy en día existan más de 900 razas de perros. Dicen que es el mamífero del que más razas se conocen. Incluso hay concursos de belleza, donde los ejemplares van siendo cada vez más ‘perfectos’ estéticamente (aunque a veces a nivel orgánico les suponga algunos problemas).

Todo este proceso de cambios fisiológicos, para mí, es una prueba brutal del proceso evolutivo y de su funcionamiento, de la teoría de la evolución y de como una especie se transforma en otra (es más fácil verlo por ejemplo en bacterias, pero para la gente que no tiene un microscopio a mano y aún duda de la evolución [¿la hay?] esto debería ser una prueba definitiva). En el libro “Evolución: El mayor espectáculo sobre la tierra“, Richard Dawkins habla sobre algo parecido a lo que yo comento (domesticación de animales) pero usa el término “selección artificial” para hacer referencia al hecho de que es un proceso similar al de la evolución biológica natural pero guiado por la mano del hombre. No estoy de acuerdo con esto. Para mí es selección natural pura y dura. La selección natural es la que se ha producido históricamente y en la que una especie se adapta al entorno: a las condiciones climáticas, a la tasa de depredadores, a la cantidad de alimento del entorno, y también a las posibles simbiosis. Por ejemplo, podemos ver como los colibrís tienen el pico que tienen para poder acceder al néctar de determinadas flores. ¿Esto es selección artificial porque la planta le ha obligado a cambiar?. No debemos olvidar que somos un animal más y el hecho de que otra especie cambie porque nosotros consideramos más útil que sea así no deja de ser algo natural, lo mismo que ha pasado y pasa siempre entre seres vivos.

Bien, para terminar voy a centrarme en la empatía de los perros. Como animal de compañía puede resultar obvio que aquellos que fuesen capaces de empatizar más con los humanos serían conservados dentro del acervo, serían los que los hombres perderían su tiempo en cruzar y obtener descendencia y mejorarían genéticamente generación tras generación con este filtro. Hace unos años recuerdo que me interesé mucho por un hecho. Cuando a un perro le tiras un palo y te lo trae, el cerebro del perro segrega sustancias que le producen placer. Esto me parece asombroso. Objetivamente, el perro no obtiene un rédito por ello. No le sirve de alimento. No le sirve para procrear. Pero el perro disfruta jugando con el humano. Y, ¿por qué? Pues precisamente porque le fue -y le sigue siendo- muy útil indirectamente para su supervivencia, ya no individual, sino como especie, o apurando más y entrando de nuevo en el terreno pantanoso que tanto me gusta, como conjunto de genes. Los perros que se prestaban a jugar -porque en su material genético ponía que jugar les liberaba neurotransmisores agradables- eran los más apreciados por los humanos y, una vez más, los que tenían mas probabilidad de tener descendencia. Me parece fascinante.

Y por último, algo muy interesante, leí el otro día un artículo titulado ¿Por qué los perros sienten nuestro dolor?. En él se afirmaba que el hecho de detectar el malestar en un ser humano y acudir a reconfortarlo es una función cerebral de los perros. Y está claro que en multitud de ocasiones, cuando un humano llora, su perro acude, le lame, le apoya la cabeza cerca… Han desarrollado esa valiosa función por los mismos motivos que el resto de ellas. Diversos estudios han concluido que es el animal que más empatiza con el ser humano, incluso por encima del mismo humano. Deborah Custance, componente de uno de los últimos estudios llevado a cabo en el Departamento de Psicología de la universidad de London Goldsmiths, decía en Discovery News: “Creo que existen motivos para pensar que los perros podrían ser más sensibles a las emociones humanas que cualquier otra especie”. “Además” añadió, “aquellos perros que manifiestan una respuesta sensible a nuestros indicios emocionales podrían ser aquellos con más posibilidades de convertirse en mascotas y ser criados para tal fin”. El experimento consistió en fingir dolor y malestar delante de diferentes perros de diversas razas. El 90% acudió a dar consuelo al humano, fuese su dueño o no. De modo que concluyo este post con el tópico de que el perro es el mejor amigo del hombre. Sí, un amigo que hemos creado a medida.

¡Disfrutad de vuestra simbiosis, aquellos que la tengáis!

PD: La imagen de la entrada corresponde a mi perro y ha sido tomada por mi. Galería Flickr: Anibal_Bueno

Anibal Bueno

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6 Comentarios en “Sobre los perros”

  1. Cabezón 4 diciembre, 2012 en 10:41 #

    La segunda imagen no se carga, hay un problema de permisos (al menos en mi equipo)
    Sobre los perros tengo mucho que decir, pero me limitaré a hablar de la neotenia, el mantenimiento en el adulto de caracteres juveniles. Eso es lo que ha sucedido con el perro, que siendo adulto sigue siendo juguetón. Y es evidente que la selección humana (pueden llamarla artificial o natural, es lo mismo) ha contribuido a ello. ¿Qué animales se adaptan mejor a la convivencia con los seres humanos? Pues aquellos que juegan lo hacen mejor que los más adustos, que no soportan que les molesten. Lo que dice el autor de tirarle un palo, es un juego y los cachorros lo disfrutan (están practicando sus habilidades para la caza de adultos); un lobo adulto no juega, un perro adulto sigue jugando como si fuera aún cachorro.
    Respecto a la empatía, lo confirmo: cuando yo era adolescente, mi madre jugaba a que me pegaba (de mentiras) sólo por ver como Teide (mi perro) acudía a mi defensa. Y si yo hacía que me dolía, me consolaba.
    Y un episodio extraño: la noche en que Teide murió (atropellado en la carretera), yo soñé que el animal se moría. La única vez que he soñado algo así. Creo que la empatía funcionaba en dos direcciones.

    • anibalbueno 4 diciembre, 2012 en 13:30 #

      Hola, gracias por el comentario.

      Tienes razón, es cierto que el hecho de que los perros de adulto continúen jugando es muy significativo e importante, y así habrá sido seleccionado por el hombre, sin duda.

      Respecto a la empatía, a pesar de que sabrás que un hecho personal no confirma científicamente ningún hecho, creo que suele ser bastante habitual esto, a mí también me pasaba, mi perro me defendía o me consolaba cuando simulábamos una pelea…

      Y lo de los sueños premonitorios, no voy a entrar ahi…

      Un saludo.

      • Jose 15 diciembre, 2012 en 13:38 #

        Hola, creo que si hemos moldeado al perro a nuestro gusto desde siempre formando las diferentes razas y lo de la empatía es cierto. Pero lo del juego, no creo que sea algo en lo que nosotros hemos influido tanto dentro de la evolución de la especie, supongo que algo sí, pero hemos de recordar que hasta hace poco los perros no eran mascotas, eran trabajadores, pastores, cazadores, tiradores de trineo, hasta estaba mal visto en ciertas culturas darle exceso de cariño a un perro. Los lobos juegan igual que un perro está totalmente demostrado y muchos otros animales, sobre todo carnívoros y omnívoros también lo hacen. Digo carnívoros y omnívoros, porque los carnívoros sobre todo son animales que no necesitan estar todo el día alimentándose como los herbívoros y por eso disponen de mucho más tiempo que normalmente utilizan en el refuerzo de lazos sociales, mediante el juego, acicalamiento, etc…

        • Aníbal Bueno 18 diciembre, 2012 en 15:22 #

          Jose, interesante aportación.

          Yo creo que aunque los perros fuesen perros de trabajo hasta hace poco y aunque estuviese mal visto darles cariño en determinadas culturas, una relación entre mamíferos siempre suele implicar cierta empatia e interacción emocional.

          Es muy interesante lo que dices de los lobos y su actitud hacia el juego. No tengo ni idea al respecto. Creo que puedes tener razón en tu exposición.

          Gracias por compartir y ampliar con esto el artículo.

          Un abrazo.

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  1. Bitacoras.com - 3 diciembre, 2012

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  2. Sobre los perros - 3 diciembre, 2012

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