¿Quiénes fueron los primeros pobladores de América?

Firma Jose Luis Moreno

280px-Poblamiento_de_America_-_Teoría_P_Tardío¿Sabemos quiénes fueron los primeros pobladores de América y de dónde vinieron? Aunque no sean prehistoriadores o arqueólogos, estoy seguro de que les suena esta historia: grupos de cazadores-recolectores que habitaban en lo que hoy es la estepa siberiana se desplazaron a través del llamado puente de Beringia (la porción de tierra bajo el estrecho de Bering que se encontraba por entonces emergida) para llegar a Canadá y, más adelante, a las Grandes Llanuras americanas. Esta explicación es la versión “ortodoxa” que ofrece la ciencia acerca de la forma en que se produjo el primer poblamiento del continente americano.

Sin embargo, desde hace más de diez años, se viene planteando la idea de que poblaciones de Europa y Oriente Medio (algunos apuntan directamente a alguna de las antiguas tribus de Israel) tenían los conocimientos necesarios para fabricar embarcaciones lo suficientemente robustas para salvar la distancia que separa ambos continentes. Se trataría de migraciones transatlánticas cuyas gentes habrían contribuido a poblar América antes de que otros llegaran por la conocida ruta asiática.

Esta teoría, que hoy se considera falsa arqueología o mala ciencia por la mayor parte de la comunidad científica, genera sin embargo mucho interés entre el público en general y ha sido difundida a través de documentales y libros que se han convertido en éxitos de ventas.

Hipotesis solutrense

En un reciente trabajo, Jennifer Raff y Deborah Bolnick, ambas profesoras de antropología (la primera en la Universidad de Kansas y la segunda en la Universidad de Texas) hacen una revisión de los estudios donde se ha analizado el ADN de los nativos americanos —tanto actuales como pasados— así como de otras poblaciones, llegando a la conclusión de que los resultados no son compatibles con una oleada de emigrantes europeos. Su conclusión es que los datos genéticos sólo muestran una migración desde la actual Siberia hacia el continente americano.

Pese a que quienes defienden una migración transatlántica utilizan varios argumentos, las autoras centran la discusión en la validez de las dos líneas principales de pruebas presentadas en apoyo de esa hipótesis: la presencia del haplogrupo mitocondrial X2a en el continente norteamericano, y una señal de ascendencia euroasiática occidental en el genoma de los nativos americanos.

La hipótesis Solutrense

Si hacemos caso a las pruebas arqueológicas que se han recuperado hasta el momento, podemos confirmar la presencia del hombre en el continente americano desde hace unos 15.000 años. Quienes sostienen el argumento de una migración transatlántica —conocida como hipótesis Solutrense— se apoyan, además de en una comparación de los artefactos arqueológicos de uno y otro lado del océano, en los datos genéticos de diferentes poblaciones. Sus defensores propugnan que la cultura Clovis (que se desarrolló en América del Norte hace entre 13.300 y 12.800 años antes del presente) desciende directamente de la cultura Solutrense del sudoeste europeo (que presenta una antigüedad de entre 23.500 y 18.000 años AP) y más concretamente de la zona de Cantabria. El profesor de prehistoria Bruce Bradley y el arqueólogo Dennis Stanford propusieron inicialmente esta idea a finales de los años noventa, y han sido duramente criticados desde entonces.

Y el motivo es que, más allá de las comparaciones de artefactos líticos —con el matiz de subjetividad que este tipo de comparaciones trae consigo—  lo cierto es que tras varias décadas de estudios que han analizado el genoma de diferentes poblaciones, se ha demostrado que todos los nativos americanos derivan de una población fundadora bastante pequeña que probablemente ocupó Beringia durante el Último Máximo Glacial (hace entre 28.000 y 18.000 años AP).

Analizando genomas

Nuestro genoma es una máquina del tiempo. Empleando las técnicas adecuadas podemos obtener información muy interesante de nuestro pasado evolutivo analizando el ADN de las diferentes poblaciones actuales y de nuestros antepasados (en aquellos casos en que éste se encuentra en buen estado de conservación). Para ello podemos recurrir al haplotipo, una especie de huella digital que se presenta en forma de una combinación de alelos de un cromosoma. Para desentrañar nuestra ascendencia se estudia el ADN mitocondrial (ADNmt) y el ADN del cromosoma Y (heredados por vía materna el primero, y paterna el segundo).

Tenemos que saber que, si bien todos tenemos el mismo código genético, en realidad se dan pequeñas variaciones llamadas polimorfismos. Entre las más comunes se encuentran los polimorfismos de nucleótido simple (o SNP, del inglés single nucleotide polymorphism), es decir, cambios de un único nucleótido en una secuencia dada. La probabilidad de que dos individuos no relacionados entre sí presenten un mismo haplotipo es prácticamente nula.

Del mismo modo, se sabe que es altamente improbable que desaparezca un SNP dado que no hay recombinación. De este modo, los SNPs se irán acumulando a lo largo del tiempo en cada población, lo que nos permite hacer grupos (haplogrupos) unos descendientes de otros, pudiendo remontarnos a los antepasados que dieron origen a la población humana: en el caso de los análisis de ANDmt se llega hasta la denominada "Eva mitocondrial"; y en el caso de los análisis del cromosoma Y, al "Adán cromosoma-Y".

When Did Humans Come to the Americas - Smithsonian magazine

Imagen tomada del artículo When did Humans come to America? publicado en la Smithsonian Magazine, por Guy Gugliotta, ilustrado por Andy Martin. Febrero de 2013. Hacer clic para agrandar.

Como ya hemos apuntado, la presencia del haplogrupo mitocondrial X2a en las poblaciones de nativos americanos se ha utilizado como prueba de la existencia de un flujo genético transatlántico hacia Norteamérica. El haplogrupo X2a es único de América del Norte, y se encuentra con alta frecuencia en las poblaciones de los Grandes Lagos, y frecuencias más bajas en las Grandes Llanuras y el Pacífico noroeste. Del mismo modo, parece estar completamente ausente en las poblaciones de América Central y del Sur. Los linajes intermedios que relacionan el haplogrupo general X2 con el más específico X2a parecen haberse perdido en las poblaciones contemporáneas —0 son tan raros que aún no han sido bien estudiados.

Y es precisamente este vacío en nuestro conocimiento del ADN antiguo lo que ha servido a los defensores de la idea de una migración desde Oriente Medio a América del Norte. Sin embargo, esta hipótesis se viene abajo si tenemos en cuenta cuatro hechos clave:

  1. El haplogrupo X2a no se encuentra en Oriente Medio.
  2. Ninguno de los linajes del haplogrupo X2 presentes en Oriente Medio son antepasados directos del haplogrupo X2a. Estos dos datos rompen cualquier posible relación directa entre los pobladores de Oriente Medio y Norteamérica.
  3. La fecha estimada para la separación del haplogrupo X2a del general X2 (hace entre 14.200 y 17.000 años AP) es muy anterior a la fecha propuesta para la hipotética migración desde Oriente Medio.
  4. Por último, y en relación con el punto anterior, el haplogrupo X2a estaba presente en Norteamérica mucho antes que esa supuesta migración.

En segundo lugar, la otra versión de la migración transatlántica postula que el haplogrupo X2a llegó a América del Norte durante el Pleistoceno de la mano de poblaciones solutrenses de Europa occidental. Para ello mencionan específicamente la alta frecuencia del haplogrupo X2 en las Islas Orcadas (presente en un 7,24% de los individuos) como apoyo a la migración transatlántica del haplogrupo X2a —las islas Orcadas constituirían un punto de paso intermedio.

Basan esta hipótesis en dos líneas de razonamiento:

  1. En Siberia no se han encontrado linajes ancestrales al haplogrupo X2a, al contrario de lo que sucede con los otros haplogrupos americanos.
  2. La distribución filogeográfica del haplogrupo X2a en América del Norte sitúa la rama más antigua y más profunda de sus antepasados en el noreste de Canadá (lo que cabría esperar si los pobladores hubiesen llegado a Norteamérica desde Europa).

Montaje Hipotesis solutrense

Además, argumentan que la ausencia de evidencia del haplogrupo X2a en el oeste de Eurasia no es prueba de su ausencia (aunque este argumento lo podemos emplear igualmente para el caso siberiano). En definitiva, no hay ninguna razón de peso para sostener que el haplogrupo X2a tenga más probabilidades de haber venido de Europa que de Siberia. Por eso, hacen falta más muestras de ADN antiguo cuyo análisis permita aclarar la cuestión.

Y aquí entran en escena las recientes investigaciones. Parte de la solución de este rompecabezas ha llegado con la publicación del genoma completo del llamado hombre de Kennewick, de unos 8.500 años de antigüedad. Si bien se ha comprobado que pertenecía al haplogrupo X2a, el resto de su genoma no presenta indicios de que tuviera antepasados europeos. Además, resulta significativo que los restos del hombre de Kennewick se encontraran en la costa oeste norteamericana: este hecho sitúa el haplotipo X2a más antiguo localizado hasta la fecha en la región geográfica que encaja mejor con una migración desde Siberia a través de Beringia.

Curiosamente, antes de la secuenciación de su genoma, el hombre de Kennewick era utilizado como argumento para apoyar su origen no-siberiano dadas las diferencias en la forma de su cráneo en relación con el de los nativos americanos. Si bien es cierto que la comparación de la morfología craneal fue durante mucho tiempo la herramienta predilecta de los antropólogos para estudiar las relaciones genéticas entre poblaciones, durante las últimas décadas hemos desarrollado la tecnología que nos permite evaluar las relaciones biológicas entre los individuos y las poblaciones mediante la comparación de los genomas. Éste es el medio más preciso y directo de evaluar la ascendencia que la morfología ósea, que hoy sabemos puede venir influenciada por factores ambientales, de desarrollo y culturales.

Por último, la mejor prueba hasta la fecha quizás sea la que aporta el estudio que ha llevado a cabo el equipo de Iosif Lazaridis (del Departamento de Genética de la Facultad de Medicina de Harvard). Han modelizado las relaciones ancestrales entre las poblaciones euroasiáticas, africanas y de los nativos americanos, concluyendo que el flujo genético se produjo desde las poblaciones del norte de Eurasia hacia las poblaciones nativas americanas. No han encontrado ninguna prueba directa de flujo genético durante el Pleistoceno entre los europeos occidentales y los nativos americanos. Su modelo también es consistente con otros estudios que han demostrado que entre un 62% y un 86% de los antepasados de los nativos americanos provienen de Asia Oriental.

Conclusiones

Raff y Bolnick no creen que vaya a aparecer de repente una prueba que demuestre una ascendencia europea de los nativos americanos, aunque reconocen que ésta sigue siendo una posibilidad formal, remota, pero posible.

¿Qué pasa entonces con la señal de una ascendencia del occidente europeo que se ha encontrado en los genomas de los nativos americanos? ¿Es compatible con una migración transatlántica?

Varios investigadores estudiaron los genomas de un individuo hallado en Siberia denominado Mal'ta y del individuo Anzick-1 (un niño datado hace 12.600 años AP hallado en Montana), y encontraron que una parte de sus antepasados (entre un 14 y un 38%) deriva de una población que también aportó alelos a los habitantes contemporáneos de Eurasia occidental. Cabe destacar que el acervo genético de los europeos contemporáneos parece haber surgido muy recientemente, en los últimos 8.000 años, como resultado de sucesos de migración y de mezcla. No sabemos cómo eran los genomas de los pueblos Solutrenses, ya que hasta la fecha no se ha secuenciado ninguno de ellos, pero a partir de estos resultados podemos predecir que se parecerían más a los cazadores-recolectores pre-neolíticos que a los europeos contemporáneos. Es importante destacar que a partir de los genomas pre-neolíticos que se han estudiado, parece que estos primeros cazadores-recolectores europeos no mostraban afinidades genéticas cercanas a los nativos americanos.

Sentado lo anterior, y como colofón teniendo en cuenta las investigaciones sobre el tema, podemos decir que el posible escenario de la colonización americana sería el siguiente:

  1. Hace unos 32.000 años se produjo el desplazamiento de grupos de cazadores-recolectores desde Siberia al norte de Beringia.
  2. Más adelante, y en una única ola migratoria hace como máximo unos 23.000 años, se expandieron hacia el este de Beringia y comenzó la llamada “evolución genética de las características únicas de los nativos americanos”.
  3. Por último, la entrada en el continente americano no pudo verificarse hasta que se produjo el deshielo de la franja costera del Pacífico hace unos 13.000 años y con él, la apertura de rutas de tránsito en el interior de América del Norte. El acervo genético de estos pobladores se diversificó en dos ramas que configuran las diversas poblaciones nativas que vemos hoy en el continente.

Las condiciones que tuvieron que soportar nuestros antepasados aislados en Beringia durante miles de años tuvieron que ser tremendamente duras. Más adelante, hubo al menos otras dos entradas de población siberiana en América que acabaron de conformar las poblaciones indígenas que, hasta la llegada de Cristóbal Colón, no recibieron ningún aporte genético de Europa occidental.

José Luis Moreno

Referencias

Documental del canal Discovery: Ice age Columbus (Acceso abierto).

Lazaridis, I., et al. (2014), "Ancient human genomes suggest three ancestral populations for present-day Europeans". Nature, vol. 513, núm. 7518, p. 409-413. (Acceso abierto).

Raff, J. A. y Bolnick, D. A. (2015), "Does Mitochondrial Haplogroup X Indicate Ancient Trans-Atlantic Migration to the Americas? A Critical Re-Evaluation". PaleoAmerica, vol. 1, núm. 4, p. 297-304. (Acceso abierto).

Raghavan, M., et al. (2015), "Genomic evidence for the Pleistocene and recent population history of Native Americans". Science, vol. 349, núm. 6250.

Rasmussen, M., et al. (2015), "The ancestry and affiliations of Kennewick Man". Nature, vol. 523, núm. 7561, p. 455-458. (Acceso abierto).

Skoglund, P., et al. (2015), "Genetic evidence for two founding populations of the Americas". Nature, vol. 525, núm. 7567, p. 104-108.

Stanford, D. J. y  Bradley, B. A. (2012), Across Atlantic ice: the origin of America's Clovis culture. Berkeley: University of California Press, xv, 319 p.

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16 Comentarios en “¿Quiénes fueron los primeros pobladores de América?”

  1. Alexis Lescano junio 19, 2018 at 12:44 am #

    Hola, yo quisiera saber cuales fueron las primeras sociedades que poblaron América antes de la llegada de los españoles, ¿Puedes ayudarme? Es para un trabajo.

    • Jose Luis Moreno junio 19, 2018 at 6:58 pm #

      Hola Alexis:
      Será un placer tratar de ayudarte. Lo cierto es que hay mucho que decir sobre este tema. Te recomiendo que leas esta anotación sobre "Los constructores de montículos" donde se habla de los pueblos que habitaron Norte América antes de lo que hoy conocemos como tribus nativas americanas.
      Hasta hace no mucho tiempo se consideró a los pueblos pertenecientes a lo que llamamos cultura "Clovis" como los más antiguos de América, pero hoy sabemos que no es así y cada vez se reconocen más yacimientos arqueológicos con una datación más antigua aunque los restos recuperados son todavía muy escasos.
      En definitiva, te recomiendo que empieces por los artículos que te he enlazado y si necesitas alguna información más específica o concreta estaré encantado de facilitarte otra bibliografía.
      Un saludo y gracias por comentar

      • Alexis Lescano junio 19, 2018 at 7:07 pm #

        Muchísimas gracias por la info, te haré saber si necesito algo más. Saludos.

  2. Tomás tourn mayo 3, 2018 at 12:51 am #

    Estoy en un examen de América y me pide:Que países fueron los primeros en llegar a poblar América?
    Y creo que aquí no pone necesito ayuda :'(

    • José Luis Moreno mayo 3, 2018 at 7:44 pm #

      Hola Tomás. La verdad es que la pregunta tiene trampa... porque, ¿qué entendemos por "países"? Una cosa son los "conquistadores" de América, es decir, aquellos que llegaron al continente para apropiarse de territorio y bienes; y otra muy distinta los primeros "pobladores", que fueron aquellos de nuestros antepasados que pisaron por primera vez el continente americano.

  3. Angel schueg Bell marzo 22, 2018 at 3:22 am #

    Yo quiero saber los primeros nativos del continente America del Norte y Sur fueron indios o africanos

    • José Luis Moreno marzo 22, 2018 at 12:06 pm #

      Hola Ángel.

      Con una respuesta poco concreta te diría que todos somos, en mayor o menor medida, africanos, por lo que las poblaciones que colonizaron América también lo serían.

      Pero si la pregunta va más bien por saber si quienes entraron en el continente americano por primera vez eran indios tal y como los imaginamos hoy en día, te diría que no. Más bien se trataba de poblaciones que habían venido evolucionando cultural y biológicamente en su camino desde Asia hasta llegar a Beringia y, de ahí, continuaron su camino hacia América del sur.

      En definitiva, lo que hoy llamamos nativos americanos son descendientes de los miembros de la cultura Clovis, y éstos de los primeros colonizadores que llegaron al continente.

      Espero haber aclarado tu duda.

      Un saludo

      • Yennifee marzo 26, 2018 at 4:10 am #

        Hola me piden esto quiénes fueron los primeras en poblar América ? Estoi pésima pal estudio me ayudas

        • José Luis Moreno marzo 26, 2018 at 11:07 pm #

          Hola. Estaré encantado de ayudarte pero, por favor, sé más concreta y dime qué necesitas exactamente.

          • sonia Barboto Arana mayo 7, 2018 at 3:34 am #

            la verdad es que tantas versiones que hay no se ni que hacer con esta materia uno dicen que no es otros que si pero me gusta sus explicaciones porque me aclara las dudas que tengo yespero que me ayude por favor muchas bendiciones

          • José Luis Moreno mayo 7, 2018 at 10:56 am #

            Hola Sonia. Tienes toda la razón, se trata de un tema muy interesante y del que tenemos nuevas aportaciones casi cada semana. Me alegra que te haya parecido interesante. Un saludo

  4. Daniel marzo 29, 2016 at 4:12 pm #

    Hola! Me ha encantado el articulo . Muy contrastado y divulgativo .Enhorabuena .Lo único en que discrepo en la conclusión final en la que afirma que no se volvió a recibir aporte genético hasta la llegada de Cristóbal ColOn. Existen muchos estudios en los que se confirma que antes de colon hubo poblaciones escandinavas que si alcanzaron esas tierras.
    Saludos cordiales

    • Víctor Pascual del Olmo marzo 30, 2016 at 1:40 pm #

      Buenas, que los escandinavos llegasen a estas tierras no quiere decir que se mezclasen con las poblaciones locales. Es más, sus poblados no dudaron demasiado debido a la bajada de temperaturas desde el siglo XV si mal no recuerdo.

      Un saludo 🙂

    • José Luis Moreno marzo 31, 2016 at 11:06 am #

      Hola Daniel. Lo primero, decirte que me alegra que te haya parecido interesante el artículo.

      En segundo término, y entrando en la cuestión que planteas, hoy en día casi nadie discute el hecho de que hubo asentamientos escandinavos en las costas de Terranova (el más conocido de todos es L'Anse aux Meadows) datados con anterioridad a la fecha de llegada de Cristóbal Colón al Nuevo Mundo. Sin embargo, el aporte genético a poblaciones nativas es más dudoso. He leído artículos que estudian la presencia de ADN mitocondrial de los escandinavos en las islas del Atlántico Norte (Islandia, islas Orcadas y otras islas escocesas) mostrando la ruta migratoria seguida por estos destacados aventureros, pero no conozco estudios que analicen la presencia de ADN escandinavo (y mejor dicho "nórdico") en poblaciones nativas americanas. ¿Conoces algún estudio de este tipo? Me encantaría poder leerlo con atención.

      Muchas gracias

    • José Luis Moreno abril 2, 2016 at 10:03 pm #

      Curiosamente, el pasado viernes se ha publicado un interesante artículo en Science Advances titulado Ancient mitochondrial DNA provides high-resolution time scale of the peopling of the Americas donde un estudio de ADN antiguo revela la ausencia de linajes precolombinos en los indígenas americanos modernos. Además, los modelos de la reconstrucción de la herencia genética confirmarían que los primeros americanos entraron hace alrededor de 16.000 años a través de la costa del Pacífico, bordeando las capas de hielo que bloqueaban una ruta interior que sólo se abrió mucho más tarde. A partir de ese momento se propagaron hacia el sur muy rápidamente, llegando al sur de Chile hace 14.600 años. La diversidad genética en estas primeras poblaciones provenientes de Asia fue limitada por el tamaño reducido de las poblaciones de fundadores que quedaron aislados en el puente de tierra de Beringia durante alrededor de 2.400 a 9.000 años.

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