Thaumetopoea pityocampa, la procesionaria

Foto tomada este pasado 19 de marzo en El Escorial, Madrid.

Nada más salir del frío, entre marzo y abril, empezamos a ver hileras de orugas cerca de pinos, cedros y abetos. Hileras de larvas con pelos urticantes que provocan más de un susto. Si tienes perros o niños pequeños, sabes que estas orugas son peligrosas. Sus pelos urticantes contienen una toxina termolábil ( la toxina se destruye al alcanzar una temperatura elevada) denominada taumatopina y pueden provocar intensas reacciones alérgicas.

"En julio los adultos se reproducen y cada hembra pone unos 200 huevos por nidada, los huevos permanecen durante agosto. Cuando llega septiembre los huevos eclosionan y las larvas se alimentan de las hojas del árbol hasta que llega el invierno,donde construyen bolsas en las que permanecen protegidas y juntas hasta que pasa el frío. Solo salen del nido al atardecer para alimentarse. Sus nidos son fácilmente identificables ya que forman bolsas de buen tamaño en las copas de los pinos, cedros y abetos. Una vez que pasa el duro invierno, las larvas permanecen en el árbol un mes más alimentándose vorazmente. Bajan del árbol y buscan un terreno donde poder enterrarse y convertirse en crisálida. Permanecen escondidas hasta junio donde salen del suelo como adultos con alas.

Ciclo de vida de la Thaumetopoea pityocampa. Los meses son los correspondientes al interior de la península pero varían según climatología. Si sube la temperatura a finales de enero antes de lo esperado, su ciclo se acelera.

Comportamiento social

En un mismo árbol puede haber varias nidadas de este lepidóptero, pero las larvas solo mantendrán relaciones sociales con sus hermanos y hermanas, formando nidos independientes de las otras puestas. Cuando bajan al suelo, una hembra encabeza la hilera, y el resto la siguen protegiendo su cabeza con el final del cuerpo de la larva anterior. Esto se debe a que a la cabeza no está protegida con pelos urticantes y eso permite que algunas aves se puedan alimentar de esta parte de la larva.

¿Plaga forestal o problema de salud pública?

Aunque la existencia de muchos nidos en un mismo árbol pueda provocar la pérdida completa de hojas de este, y el consecuente daño para el árbol que verá mermado su crecimiento durante ese año, no parece que el impacto global de la Thaumetopoea pityocampa suponga un riesgo real para el bosque. Esta larva no soporta muy bien el frío y por eso construye sus nidos, y los pinos son habituales en zonas frías, así que solo en pinares situados en zonas un poco más templadas corren algún riesgo. El aumento de la temperatura global está provocando que bosques que no tenían riesgo, ahora lo tengan. Como es de entender, los bosques con poca variedad de especies son más sensibles ante las plagas, por ejemplo aquellos destinados a la industria maderera.

El principal problema es sanitario debido a la peligrosidad de la larva cuando baja del árbol. Y hay que tener en cuenta esto a la hora de aplicar medidas. Es decir, los esfuerzos por reducir la población de Thaumetopoea pityocampa se deben centrar en las zonas donde sea común el paso de ciudadanos.

¿Qué hacer?

Ve a urgencias.

Mientras llegas, es recomendable lavar la zona con abundante agua templada para aliviar y eliminar los pelos que se han quedado. Jamás hay que frotar porque esto puede provocar que los pelos se hundan más en la piel.

La exposición directa puede provocar necrosis en la zona afectada e hinchazón en las vías respiratorias, dificultando la respiración.

Si vas de paseo con tu perro y ves que se rasca el hocico, está jadeando, está inquieto y nervioso, es probable que haya estado expuesto. También puede presentar hinchazón en el hocico y los párpados, y puede que no cierre la boca del todo por la hinchazón de la lengua. El menor de los problemas es que los pelos urticantes de la procesionaria hayan llegado al acercarse a oler y le esté provocando una alergia y le dificulte respirar. Pero si ha lamido una de ellas, terminará perdiendo un trozo de la lengua. Llevarle al veterinario corriendo es imprescindible para salvarle ya que necesita corticoides.

Métodos para reducir la procesionaria

Los métodos que se aplican cuando la Thaumetopoea pityocampa está en estado larval y cuando es adulta, ya que cuando es crisálida las abubillas dan buena cuenta de ellas. Cuando son larvas se puede fumigar el árbol, aunque este método afecta a otras especies animales, también se pueden cortar los nidos y posteriormente quemarlos o dejarlos a la intemperie para que el frío acabe con las larvas. Otra opción, aunque más cara y que usa eventualmente, es dispararles con una escopeta y perdigones pequeños. El principal problema es que dañas el árbol y que hay que usar perdigones de cerámica o biodegradables. En estado adulto se recurre a trampas de feromonas para atrapar a los machos y evitar que se reproduzcan.

Víctor Pascual

Referencias:

http://biogeocarlos.blogspot.com.es/2016/03/la-procesion-de-la-procesionaria.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Thaumetopoea_pityocampa

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Un comentario en “Thaumetopoea pityocampa, la procesionaria”

  1. ununcuadio abril 3, 2017 at 4:34 pm #

    Me surgen dudas... xD

    ¿Por qué la fila la encabeza una hembra y no un macho, se sabe?

    ¿Y por qué en la infografía la larva de marzo no parece tener pelitos urticantes?

    ¡Y caray!, no sabía que eran tan peligrosas... No sé si era esta especie..., pero mi hermana una vez se llevó un buen susto al coger una oruga... confundiéndola con un gusano de seda xD Pero no recuerdo que fuera al médico... Ya me enteraré 😉

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