Archive | Biología RSS for this section

Monos sudorosos (3/5): Adiós a la selva

El Orden de los Primates apareció entre el Paleoceno y el Eoceno (aunque algunos indicios apuntan al Cretácico Superior), como adaptación a las selvas tropicales. Atributos tales como la visión frontal, las manos prensiles (y la cola, cuando la poseen), el cerebro muy desarrollado, el aparato digestivo adaptado a la alimentación típica de la selva, todos ellos son comunes a la gran mayoría de los primates. Por eso, cuando en África surgió el Rift y provocó cambios climáticos que conllevaron la desaparición de algunas selvas, eso supuso un serio problema para los primates de la zona; algunos se extinguieron, al no poder adaptarse al nuevo entorno, pero otros evolucionaron para adaptarse a dichos cambios. Entre ellos están nuestros antepasados.

Read More...

Monos sudorosos (2/5): ¡Corre que te pillan!

En el artículo anterior, el primero de esta serie de cinco, afirmé que nosotros los seres humanos somos cazadores de la sabana, especializados en la carrera de resistencia. Eso nos diferencia de nuestros primos, los otros simios que viven en la selva y cuya alimentación incluye mayor proporción de frutas y otros elementos vegetales. ¿Cómo fue ese cambio evolutivo y por qué tuvo lugar? ¿Y fue rápido o tuvo lugar en varias fases? Empecemos por hablar de la alimentación. Aunque a la dieta dedicaré otro artículo, aquí debo recordar que la alimentación herbívora requiere un aparato digestivo especializado, con intestinos mucho más largos y espacios para favorecer la fermentación de la celulosa. El intestino de los simios no es tan largo como el de los herbívoros, y es por eso que la mayoría de los simios centra su alimentación en las frutas, semillas y tubérculos y en pequeños animales, como insectos. Es decir, alimentos ricos en nutrientes, fáciles de digerir.

Si nuestros antepasados se vieron forzados a abandonar la selva para vivir en la sabana, se encontraron en la disyuntiva de alimentarse de hierba y hojas, para lo cual carecían del equipo digestivo idóneo, o bien comer la carne de los herbívoros. Claro que estos herbívoros son animales grandes y rápidos, imposibles de alcanzar. Pero tarde o temprano, los herbívoros mueren y su carne puede ser aprovechable.

Dicho de otra forma, lo más probable es que nuestros antepasados fueran carroñeros. Para aprovechar la carroña hace falta buena vista y rapidez para llegar al cadáver antes que otros carroñeros, como hienas o buitres. Y luego, dado que los simios carecen de colmillos afilados para desgarrar la carne, instrumentos tales como trozos de piedra para cortar y desprender la carne de los huesos y piel.

Acerca del uso de instrumentos no cabe la menor duda, puesto que se ha observado a otros antropoides usar piedras y palos como ayuda para alimentarse. Aunque se establece que fue el uso de piedras ligeramente talladas lo que definió la aparición de los primeros humanos (género Homo), es casi seguro que ya antes se usaron, aunque sin modificar la forma original.

¿Y por qué necesita correr un carroñero? Dicho de otra forma, ¿por qué nuestros antepasados se adaptaron a la carrera?

Una de las razones ya quedó expuesta: ser los primeros en llegar. La carne de un animal recién muerto es la mejor, más fresca, y se pueden elegir los trozos más suculentos, más blandos, mejor digeribles. Si se llega tarde, solo quedarán trozos pegados a los huesos, aparte de los propios huesos, es decir, carne poco aprovechable. Lo mismo si se trata de los despojos que haya dejado un cazador, como por ejemplo un león.

Read More...

Monos sudorosos (1/5)

Decir que somos monos desnudos, o sea sin pelo, no supone a estas alturas ninguna novedad. Se ha escrito mucho sobre el tema y en términos generales es algo aceptado por la ciencia. De hecho, yo mismo he tratado ese tema en un artículo [1] de hace ya unos cuantos años. Pero la verdadera cuestión no es tanto si tenemos o no tanto pelo como nuestros primos homínidos, sino por qué es así. Y es que el pelo corporal lo perdieron nuestros antepasados por unas razones fundamentales. Dicho de otra forma: la pérdida del pelo supuso una ventaja evolutiva.

Para entenderlo mejor, veamos qué nos diferencia de otros antropoides:

  1. Cerebro más desarrollado.
  2. Postura bípeda.
  3. Alimentación rica en proteínas, sobre todo de origen animal.
  4. Pelo corporal escaso, salvo en el cráneo, donde es muy abundante.
  5. Grandes corredores.

Todo ello nos define como cazadores de la sabana. No seremos como los leones o los leopardos, pero sin duda nuestros antepasados aprendieron a cazar presas con una eficacia similar.
Lo de grandes corredores puede parecer sorprendente, porque ningún ser humano se puede comparar con una gacela o un guepardo, pero nuestra especialidad no es la velocidad sino la resistencia: cualquier humano entrenado es capaz de mantener la carrera durante varias horas. Las presas rápidas puede que escapen, pero si son perseguidas por un grupo de humanos, tarde o temprano éstos las alcanzan. De hecho, aún se usa esta antigua técnica, la de perseguir una presa hasta que caiga extenuada.

Read More...

Charles Darwin antes del viaje del Beagle. La formación de un naturalista

Charles Darwin es mundialmente conocido por ser el padre de la teoría de la evolución por selección natural, un logro que comparte con el no tan conocido biólogo Alfred Russel Wallace. Esta teoría fue expuesta en su Magnum opusEl Origen de las Especies por medio de la selección natural, o la preservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida” y sentó las bases del pensamiento evolutivo actual. En dicho libro propuso que la diversidad de especies que observamos hoy día se ha producido por una descendencia con modificación a partir de un ancestro común. Esta modificación, o cambio, es moldeada por la selección natural, un término no descrito formalmente hasta entonces. Casi todo el mundo conoce esta obra y las enormes implicaciones que tuvo y tiene sobre la biología, pero pocos conocen la vida y personalidad del autor. Hoy es 12 de febrero, día en el que nació Darwin, y con esta excusa me gustaría contaros cómo fue su vida, tanto académica como personal, antes de que se embarcara en el famoso viaje del Beagle (el nombre del barco en el que realizó su larga travesía como naturalista).

Read More...

Enfermedades bucodentales, hipótesis y bacterias

Hay que admitirlo: no nos gusta ir al dentista. Probablemente la culpa sea nuestra, y es que la mayoría de las veces vamos cuando ya es demasiado tarde y poco se puede hacer. Sin embargo, parece que en los últimos años estamos empezando a entender la importancia de la higiene bucodental para nuestro estado de salud general. Aunque parezca mentira hay enfermedades cardiovasculares o infecciones bacterianas como la diarrea que pueden comenzar en la boca.

Muchas (pero que muchas) bacterias, pero también protozoos, virus y hongos viven en nuestra boca y todos juntos forman lo que se llama la microbiota oral. Hoy en día se sabe que la microbiota juega un papel muy importante en nuestra salud. De hecho, dos enfermedades de la boca tan comunes como son la caries y enfermedad periodontal (gingivitis y periodontitits) están causadas por bacterias que viven en nuestra boca. Por eso, saber que bacterias forman nuestra microbiota oral y entender como interaccionan unas con otras es imprescindible para poder desarrollar nuevos y/o mejores tratamientos para diferentes infecciones bacterianas orales.

Read More...

Uso de cookies

Hablando de Ciencia usa cookies para la gestión de usuarios y para mejorar su experiencia. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies