La teoría de supercuerdas determina que todas las partículas elementales están formadas por el mismo tipo de filamento energético pero con vibración diferente. Son como las diferentes notas de una guitarra. Esto es un burdo resumen de la teoría. Si quieren saber más, sigan leyendo. ¡Bienvenidos a las supercuerdas!
En este artículo voy a introducir brevemente la teoría de cuerdas y supercuerdas, o teoría M. No voy a empezar con la típica pregunta que pueden encontrar en reportajes de ciencia serios o del tipo de Morgan Freeman, es decir, ¿de qué está hecho el Universo? No, voy a empezar con la pregunta más profunda de la ciencia, ¿por qué las partículas elementales tienen las propiedades correctas para permitir que ocurran procesos nucleares, que iluminan las estrellas, que se formen planetas y que en al menos en uno de estos planetas se inició un proceso químico complejo al que llamamos vida? En el modelo estándar no se explica por qué las partículas elementales tienen las propiedades que vemos. En cambio, en la teoría de cuerdas sí. La teoría de cuerdas “simplifica” la cuestión, las diferentes partículas elementales son, al fin y al cabo, diferentes modos de vibración de hilos energéticos. La forma de vibrar de estos hilos o cuerdas son los que definen las propiedades, masa, carga, spin, etc.


En muchas situaciones cotidianas la palabra peso continúa siendo usada pensando en otra cosa, en la masa que tiene un objeto. Cuando una persona dice que pesa 78 kilos, está hablando incorrectamente pues el kilogramo no es una unidad de peso sino de masa, aunque todo el mundo entiende el lenguaje cotidiano con sus imprecisiones. De hecho, si esa misma persona dijera que su peso es de 764 newtons muchos de nosotros pensaríamos que anda mal de la cabeza.











