

La industria textil fue uno de los pilares de la revolución industrial. A finales del siglo XX, los cambios sociales y económicos llevaron a que la producción abandonara Europa para trasladarse allí donde la mano de obra era más barata.
La maquinaria se vendió o como chatarra o a las nuevas fábricas deslocalizadas en países emergentes. Los edificios industriales quedaron abandonados, ocupados por otras industrias o absorbidos por las ciudades junto a las que estaban situados.
Esas industrias obsoletas son parte de nuestro patrimonio cultural y son varias las iniciativas europeas para conservar lo que de él queda. Una de ellas está situada en Tilburg, al sur de los Países Bajos, muy cerca de la frontera con Bélgica. Es el AUDAX Textielmuseum Tilburg.
Sigue Leyendo >
Share