
Restauración de un sistema dunar en la Albufera de Valencia.
La Ecología de la Restauración es una rama aplicada de la Ecología, cuyo fin es hallar soluciones a problemas de degradación ambiental. Así, los científicos que trabajan en esta disciplina indagan el modo de establecer ecosistemas en un espacio dañado, aunque el resultado final no coincida con el medio natural original. Para lograr esto, se realizan intervenciones precisas que variarán en función de los daños y del objetivo. Podríamos, por ejemplo, querer recuperar cierto tipo de vegetación; una de las diferentes medidas que serían convenientes en tal caso plantar ciertas especies de plantas con el objetivo de dirigir y acelerar el proceso. Quizás estas plantas no sean todas ellas parte de esa flora que esperamos conseguir, pero quizás su presencia favorezca la posterior colonización y proliferación de las que esperamos que lleguen. Tomar esta decisión requiere, como es natural, de poner en práctica conocimientos avanzados de botánica, ecología vegetal, etcétera. Por supuesto, en otros casos serán necesarias actuaciones que requieran de la aplicación de conocimientos de zoología, ecología acuática y muchos otros campos. En otras ocasiones podríamos necesitar intervenir el medio físico; por ejemplo, colocando barreras de madera que eviten la erosión de un terreno deforestado en pendiente; o algún tipo de soporte (quizás también de madera u otro material) sobre el que agregar arena para recuperar las dunas de una playa. Como vemos, en ocasiones las soluciones necesarias pueden parecer más una cuestión de ingeniería que de biología.


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Sin embargo, y como comentábamos en anteriores posts de esta serie, en el pasado año 2009 se propuso la construcción del Almacén Temporal Centralizado español, cuya construcción se espera que haya finalizado para el año 2014. Estará destinado específicamente para ser el destino de los residuos de alta actividad generados por el parque nuclear de nuestro país.
Cuando obtenemos el combustible irradiado tras el proceso de fisión nuclear, éste se deposita en piscinas de desactivación de manera temporal (o, en su defecto, en los almacenes temporales anteriormente citados, lo que sería un almacenamiento en seco conteniendo una atmósfera de gas inerte en contenedores de hormigón). Si se pone en práctica el ciclo cerrado (considerar el combustible irradiado como reaprovechable), se envían los elementos combustibles desde la piscina hasta las instalaciones de reprocesado pertinentes, en las que se realiza la separación del material útil para su reutilización, y el llamado residuo radiactivo. 






