Nuevo método para esquivar la basura espacial

La Basura Cósmica ha ocasionado innumerables destrozos, y sigue siendo fuente de preocupación para las distintas misiones espaciales que hay en funcionamiento y que habrá en su momento. La exploración del cosmos es de vital importancia y belleza, y es necesario seguirla potenciando.

La empresa australiana Electro Optic Systems, liderada por Craig Smith, ha desarrollado un método basado en la tecnología láser con el que se podrán detectar objetos de tamaño menor de 10 centímetros de diámetro. Se trata de un método que utiliza el mismo principio que usan los radares, pero con resultados mucho más exactos.

El sistema que está actualmente en marcha, y funciona de manera similar a un GPS, utiliza radares para observar la basura cósmica y detectar cualquier posibilidad de choque. Si la hubiera, inmediatamente se avisa al responsable del satélite o nave en peligro.

No obstante, según nos dice Craig Smith, la información que obtenemos mediante este método “no es exacta, con lo cual ocurren accidentes que podrían evitarse, y por otra parte el operador tiene que mover el satélite y gasta combustible, algo que a su vez acorta su vida útil"

Electro Optic Systems instalará su primer telescopio en la estación Mount Stromlo, cerca de Camberra, y, posteriormente, ampliará la distribución de láseres por Australia y el resto del globo. De esta manera, se prevé distribuir los telescopios de manera estratégica en diez lugares –escogidos en ambos hemisferios- de manera que, si en cualquier momento uno de ellos no es capaz de detectar algún objeto porque las nubes se lo impidan, el resto pueda suplir esa carencia.

Se han dado varios accidentes en los últimos años que sirven de alerta. El día 10 de febrero de 2009, tuvo lugar la primera gran colisión entre satélites, protagonizada por el estadounidense Iridium 33, y el ruso Kosmos 2251, que estaba fuera de servicio.

También, el 12 de marzo del mismo año, tres astronautas de la Estación Espacial Internacional tuvieron que refugiarse en la cápsula Soyuz durante unos 10 minutos debido a la posibilidad de choque con unos desechos.

En septiembre del mismo año, los restos del cohete europeo Ariane casi provocan una catástrofe, también en la Estación Espacial Internacional. Pasaron a 1,3 kilómetros de distancia de ella, cuando el transbordador espacial Discovery estaba acoplado. La NASA aseguró que ni la estación, ni el transbordador, ni los trece tripulantes estuvieron bajo amenaza.

No obstante, los especialistas consideran muchísimo más grave la destrucción intencionada del satélite chino Fengyun 1C, realizada desde su país de origen con el lanzamiento de un misil en enero del año 2007.

"Esa sola acción elevó en 25 por ciento la presencia de residuos espaciales. Fue dramática, y con sus consecuencias nos seguimos enfrentando aún hoy", dijo Holger Krag, científico del Centro Europeo de Operaciones Espaciales de la ESA.

No existen leyes ni acuerdos que controlen estas operaciones espaciales y castiguen su incumplimiento. El consenso en la Quinta Conferencia Europea sobre Basura Espacial llegó, por primera vez, a proponer que "Es necesario proyectar e implementar medidas activas para remediar la situación de los residuos espaciales. (…) No existe otra alternativa para proteger el espacio como un recurso valioso para la operación de la indispensable infraestructura satelital"

Esperemos que proyectos como el de Electro Optic Systems ayuden a implementar una solución a corto plazo, hasta que se lleve a cabo el reingreso a la atmósfera terrestre de los satélites que cumplieron su vida útil, y se tomen el resto de medidas oportunas.

Rubén Lijó

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  1. Basura espacial: más que un problema | Hablando de Ciencia - septiembre 27, 2011

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