Reseñas HdC: Eso no estaba en mi libro de Historia de la Química

Eso no estaba en mi libro de Historia de la Química

Autor: Alejandro Navarro

Editorial: GUADALMAZÁN

Colección: Divulgación Científica

Año: 2019

Páginas: 240

ISBN: 9788417547042

Precio: 17,00 €

SINOPSIS

¿Quiénes fueron los pioneros en las guerras químicas? ¿Cuáles han sido los engaños más increíbles que se han perpetrado con la química como instrumento? ¿Conoces la receta para fabricar oro? ¿Y el origen de las conservas? ¿Cuál es el poder de las «balas mágicas»? ¿Cómo ha afectado la química a la producción de alimentos? ¿Por qué se usa el acero de los pecios de la Primera Guerra Mundial para fabricar contadores Geiger? El Arsénico y el polonio son asesinos despiadados; pero no solo para el mal se ha usado la química: vitaminas, vacunas, medicamentos, mejoras en los cultivos… han ayudado a la humanidad durante toda su historia.

Alejandro Navarro nos trae una obra fascinante y divertida, cargada de curiosidades e historias con mucha química. Comprobaremos cómo a lo largo de la historia hemos utilizado esta ciencia para el bien y para el mal; para hacer la guerra, enriquecernos a costa del prójimo —borrándolo del mapa cuando ha sido preciso—; pero también para sanar y alimentar una población siempre creciente, para un sinfín de utilidades que hacen nuestra vida más segura y agradable. Por sus páginas recorreremos estas crónicas de la mano de célebres químicos, pero también de gobernantes, militares o de embaucadores de toda índole, todos ellos han protagonizado una de las mayores aventuras en la que nos hemos embarcado, la fabulosa historia de la química.

RESEÑA

Por fin cayó en mis manos el nuevo título de la ya mítica serie Eso no estaba en mi libro de que publica la Editorial Guadalmazán, dedicado en esta ocasión a la historia de la química. Aunque la química es una disciplina científica relativamente reciente (siglo XVII), su antecesora, la alquimia, se remonta al antiguo Egipto. Desde entonces, resulta muy difícil enumerar todos los avances que nos ha proporcionado la química, hasta el punto que es imposible entender la civilización moderna sin ella. Se puede afirmar que hoy en día casi cualquier actividad humana está modelada por la química.

Por eso resulta incomprensible que muchos de esos químicos, responsables del crecimiento de esta disciplina, no tengan el reconocimiento que merecen. Buena parte de la sociedad tiene una imagen de los científicos como sabios despistados que se mueven entre el instrumental del laboratorio con aire de haber perdido el juicio. Todo esto ha llevado a pensar que los químicos por lo general son gente muy rara y la química una ciencia muy complicada. Sin embargo, la verdad es muy distinta. Como dice el autor en la introducción del libro,

No hace falta ser un experto, ni tan siquiera un licenciado, para poder disfrutar de muchos de sus aspectos más interesantes y sugestivos. De hecho, quizás uno de los mayores defectos de la enseñanza reglada de la química es que rara vez se introducen en ella los relatos y las anécdotas que han jalonado su milenaria historia, y que ayudan a comprender perfectamente su inconmensurable impacto sobre todos los aspectos de nuestra sociedad.

Este ha sido el principal objetivo de Alejandro Navarro al escribir el libro: ofrecer una visión global, amena y divertida de esta maravillosa ciencia, sin necesidad de ecuaciones y con las fórmulas justas. No cabe duda de que lo ha logrado.

Alejandro Navarro (Madrid, 1961) es bioquímico y doctor en Ciencias Económicas y Empresariales. Durante más de veinte años ha sido directivo internacional en compañías multinacionales del sector del petróleo y las energías renovables, en particular Exxon-Mobil y BP. Como experto en organización de empresas, ha colaborado con varias universidades (icade, UNED, UAM…) y medios de comunicación, y ha publicado artículos en diversas revistas especializadas. Investigador, divulgador y gran conocedor de la historia de la ciencia, está especializado en ciencia y tecnología en la antigüedad, en particular en aquellas áreas relacionadas con la química. Es autor del blog Starciencia, sobre curiosidades de la historia de la ciencia. En esta editorial ha publicado El científico que derrotó a Hitler y otros ensayos sobre la Historia de la Ciencia (2013), El secreto de Prometeo y otras historias sobre la tabla periódica de los elementos (2015), Los Vikingos de Marte y otras historias científicas sobre la búsqueda de vida extraterrestre (2016) y La ciencia de la inmortalidad (2018). Eso no estaba en mi libro de Historia de la Química es su última obra publicada en la Editorial Guadalmazán.

El libro empieza con la Introducción, donde el autor pone de ejemplo a dos amantes de la química, cada uno a su manera: David Charles Hahn, el niño que intentó construir un reactor nuclear en el jardín de su casa, y Henry Cavendish, el genio introvertido y huraño que descubrió el hidrógeno. Luego viene el cuerpo del libro, que está dividido en dos grandes partes, LA QUÍMICA DEL MAL y LA QUÍMICA DEL BIEN. Cada una de estas partes se compone a su vez de tres capítulos, todos ellos profusamente ilustrados. Al final del libro hay un apartado de Bibliografía seleccionada con más de veinte títulos, tanto en español como inglés, muchos de ellos ya clásicos de la divulgación científica. He vuelto a echar de menos el clásico Índice onomástico, como ya me ha ocurrido con otros títulos de la colección.

La primera parte del libro, LA QUÍMICA DEL MAL, se centra en aquellos aspectos menos positivos en los que se ha utilizado la química, el más evidente de ellos la guerra. En tiempos de paz, sin embargo, la gran toxicidad de muchos productos ha puesto a la química al servicio de delincuentes y asesinos para cometer delitos y crímenes. En otras ocasiones, la negligente gestión de sustancias químicas peligrosas también ha tenido funestas consecuencias. Todo ello ha contribuido a aumentar la mala fama que tiene la química entre un sector de la población.

El primer capítulo, LA QUÍMICA BELIGERANTE, pone de manifiesto el inmenso potencial de la química para la destrucción. Desde el fuego griego hasta las bombas atómicas, pasando por los terribles gases utilizados durante la Primera Guerra Mundial (fosgeno, gas mostaza), no cabe duda que la química ha tenido su parte de responsabilidad en la muerte de millones de personas. En el caso de la temible bomba de cobalto, afortunadamente nunca se llegó a construir; luego se utilizó ese elemento con fines más beneficiosos (vencer al cáncer en tratamientos de radioterapia).

Van Meegeren en acción | Fuente

El segundo capítulo, LA QUÍMICA QUE TE ENGAÑA, trata de los innumerables fraudes en los que se ha empleado la química. Como las impresionantes falsificaciones de Han Van Meegeren, capaz de replicar un cuadro de Vermeer y que un famoso experto en arte lo aceptase como original. Más dañina fue la moda del radio a principios del siglo XX, durante la cual la industria farmacéutica llenó el mercado de productos tan inútiles como peligrosos. Lo mismo se puede decir hoy en día de pseudociencias como la homeopatía.

El tercer capítulo y último de la primera parte, LA QUÍMICA QUE TE ENVENENA, se centra en esas sustancias perjudiciales para la salud que tantas veces en la historia se han administrado consciente o inconscientemente. Como la intoxicación colectiva por cadmio en la cuenca del río Jinzü (Japón), entre 1912 y 1945. O la tristemente famosa talidomida, el fármaco que provocó miles de malformaciones congénitas. Entre los casos de envenenamientos premeditados, me impactó el del ex-agente del KGB Aleksandr Litvinenko, asesinado en 2006 mediante polonio-210.

Como contrapartida a esta primera parte, la segunda parte del libro trata de LA QUÍMICA DEL BIEN. Porque no nos engañemos: la química está en todas partes, ha tenido una importancia capital en el desarrollo de nuestra civilización y en la inmensa mayoría de los casos su uso ha resultado muy beneficioso.

Fleming, en 1943 | Fuente

El cuarto capítulo, LA QUÍMICA QUE TE CURA, destaca el papel de la química en la protección de la salud humana, al combatir muchas de las dolencias que nos aquejan, especialmente las enfermedades infecciosas, el dolor o el cáncer. Ahora ya son apenas un recuerdo, pero no hace tanto enfermedades como la viruela o la poliomielitis hacían estragos entre la población. Uno de los momentos culminantes de esta batalla fue el descubrimiento de la penicilina en 1928, el primer antibiótico de la historia, gracias a Alexander Fleming. Y qué decir de la anestesia, que a principios del siglo XIX acabó con siglos de indecibles torturas. Sin duda, gracias a la química nuestra salud ha mejorado y somos más longevos.

El quinto capítulo, LA QUÍMICA QUE TE ALIMENTA, pone de manifiesto el éxito de la química a la hora de alimentar a la población mundial. Seguramente la clave fue el uso de fertilizantes para fomentar el crecimiento y la reproducción de las plantas. En este sentido, mucho le debemos a Fritz Haber, quien en 1909 desarrolló un método eficiente para fijar en el suelo el nitrógeno de forma que pueda absorberse. Luego el químico Carl Bosch desarrolló la forma de industrializar el proceso. Y desde entonces los habitantes de nuestro planeta no ha dejado de crecer.

Molde de vulcanización, 1941 | Fuente

El sexto y último capítulo, LA QUÍMICA QUE TE LO PONE FÁCIL, narra el impacto de esta disciplina en otros muchos ámbitos de nuestra vida. Hay un número incontable de sustancias, objetos y herramientas dotados de propiedades extraordinarias gracias a la química. Por ejemplo, el empleo de cromo como protector frente a la corrosión (acero de Damasco). O el caucho calentado en presencia de azufre (vulcanización), enormemente resistente al desgaste. Y qué decir del vidrio, uno de los principales protagonistas de nuestra era.

En definitiva, la química puede ser beneficiosa -en la mayoría de los casos- o perjudicial -en unos pocos-, pero todo depende del uso que se haga de ella. En estos tiempos que corren donde la quimiofobia se ha instalado en parte de la sociedad, es más necesario que nunca un libro como este. Un libro ameno y riguroso con el que no solo se aprende química. ¿Alguien da más?

Daniel Martín Reina

Facebooktwitterredditpinterestlinkedin

Etiquetas: , , ,

Sin comentarios aún.

Deja un comentario

Uso de cookies

Hablando de Ciencia usa cookies para la gestión de usuarios y para mejorar su experiencia. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies